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Sábado 26 de Septiembre del año 2026
Medioambiente | 26 de septiembre de 2026 Inicio

Se esperan tormentas de variada intensidad

Preocupa la falta de agua en el trigo

Preocupa la falta de agua en el trigo

El calor cubre gran parte de la Argentina según los pronósticos difundidos por el Servicio Meteorológico Nacional que anticipa entre 24 y 26 °C para el noroeste bonaerense, aunque con tiempo inestable durante la mañana del sábado, mientras el noreste de Buenos Aires registraría máximas de 22 a 26 °C. El domingo el cambio alcanzará con mayor claridad a la región pampeana. El este de La Pampa y el oeste bonaerense presentan probabilidad de chaparrones, mientras el sudeste de Buenos Aires tendrá condiciones inestables y baja probabilidad de precipitaciones. En el noreste provincial también podrían registrarse chaparrones durante la mañana.

De a cuerdo al último relevamiento de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario el 70% de la región núcleo entre escasez hídrica y sequía, . Las lluvias del cierre del invierno fueron insuficientes para recomponer las reservas, especialmente en el centro-oeste productivo, y el déficit ya deteriora al trigo y condiciona la siembra del maíz. El dato importa también por su dimensión económica: la Argentina entra en semanas decisivas para definir el potencial de una campaña que involucra millones de hectáreas y una parte central de la futura oferta de granos.

El mapa muestra una fuerte brecha entre el este y el oeste. Durante junio-agosto, los valores históricos de lluvia oscilan entre 50 y 150 milímetros, pero este invierno Ramallo acumuló 160 mm, mientras Baradero y Pergamino llegaron a 129 mm. Del otro lado aparecen registros que explican la alarma: Noetinger y Pozo del Molle, en Córdoba, recibieron apenas 12 mm, y Carlos Pellegrini, en Santa Fe, 25 mm. El resultado es una región núcleo partida, con reservas regulares concentradas principalmente en el noreste bonaerense y buena parte del oeste esperando precipitaciones que permitan recomponer los perfiles.

El trigo es uno de los primeros cultivos en mostrar las consecuencias. Unas 160.000 hectáreas de la región núcleo permanecen en condición regular, mientras los lotes calificados como excelentes retrocedieron siete puntos porcentuales. Técnicos relevados por GEA advierten incluso pérdidas de rendimiento en los cuadros más castigados, aunque los lotes con mejor disponibilidad hídrica y tecnología todavía conservan buenas expectativas. El problema es el calendario: el cereal se aproxima a etapas determinantes para definir rendimiento y necesita precipitaciones para evitar que el déficit actual termine transformándose en una pérdida productiva concreta.

La preocupación también llegó al maíz temprano. La campaña había comenzado con una velocidad de implantación inusual, pero la falta de humedad empezó a poner un freno en el oeste de la región núcleo. A comienzos de septiembre, GEA estimaba que esos sectores necesitaban al menos 20 milímetros para continuar normalmente con la siembra. La situación cobra mayor importancia cuando se mira la escala nacional: la Bolsa de Comercio de Rosario proyecta 10,6 millones de hectáreas de maíz para 2026/27, frente a 11 millones del ciclo anterior. Cada demora puede modificar fechas de implantación, planteos agronómicos e incluso la distribución final entre cultivos.

La soja dispone de algunas semanas adicionales, ya que la siembra comenzará a ganar ritmo durante octubre, pero tampoco está al margen de los interrogantes. GEA señala que los productores ya comenzaron los preparativos y que la calidad de la semilla aparece como uno de los puntos bajo observación. La BCR proyecta una superficie nacional de 16,7 millones de hectáreas de soja, por encima de los 16,4 millones del ciclo pasado. A eso se suman 6,95 millones de hectáreas de trigo. Entre los tres principales cultivos, por lo tanto, las decisiones que se tomen durante esta primavera alcanzan una superficie potencial superior a 34 millones de hectáreas.

El dato que agrega una paradoja al escenario es que la sequía coincide con un El Niño ya instalado y en proceso de fortalecimiento. El Servicio Meteorológico Nacional confirmó en septiembre que el Pacífico ecuatorial presenta condiciones correspondientes a una fase cálida del ENOS. Según los modelos dinámicos y estadísticos relevados por el organismo, existe una probabilidad del 100% de que El Niño continúe durante el trimestre septiembre-octubre-noviembre de 2026, con una intensidad prevista entre fuerte y muy fuerte. Para el agro, la expectativa está puesta en que esa señal comience a traducirse en mayores precipitaciones sobre el centro del país.

Pero El Niño no significa lluvia inmediata ni garantiza que el agua llegue en el momento y lugar necesarios. Para el domingo 27 y lunes 28 de septiembre, GEA anticipa el paso de un frente frío con chaparrones y tormentas aisladas, aunque el escenario no muestra por ahora una recomposición generalizada de las reservas.


Pronóstico local

Por: Redacción

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